El béisbol es, sin duda, el deporte más popular de Japón. Aunque a menudo se asocia al sumo como símbolo cultural, es la pelota con costura de color rojo la que domina el panorama deportivo japonés, movilizando multitudes, generando millonarias audiencias televisivas y formando estrellas que brillan en las ligas más competitivas a nivel mundial.
Una liga con identidad propia
La Nippon Professional Baseball (NPB), fundada en 1936, es considerada la segunda liga más fuerte del planeta después de la Major League Baseball (MLB) de Estados Unidos. Consta de 12 equipos divididos en dos ligas: Central y del Pacífico.
Los Yomiuri Giants de Tokio, con 22 títulos de Serie de Japón, son el club más laureado, mientras que los Hanshin Tigers de Osaka poseen una de las hinchadas más fervorosas. Otros equipos, como los Fukuoka SoftBank Hawks o los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, han ganado protagonismo en las últimas décadas. Y también se debe destacar al Yokohama DeNA BayStars que el año pasado ganó la Japan Series 2024, coronándose campeón nacional por primera vez en 26 años, desde 1998, y sumando su tercer título en la historia.
La pasión de los estadios
Los partidos en Japón no son simples encuentros deportivos, sino espectáculos organizados. Cada afición tiene cánticos y coreografías propios para cada jugador. Se utilizan tambores, trompetas y banderas, creando un ambiente comparable al de un concierto musical. Además, es común que el séptimo inning (entrada) se celebre con globos de colores lanzados al cielo.
Estrellas globales
Japón ha exportado talento de primer nivel. Ichiro Suzuki, con más de 3,000 hits en MLB, marcó un antes y un después. Más tarde, lanzadores como Hideo Nomo, Yu Darvish y Masahiro Tanaka consolidaron la reputación de los pitcher japoneses en el continente americano.
Hoy, el centro de atención es Shohei Ohtani, la superestrella de los Los Angeles Dodgers, quien combina poder de bateo con dominio en el montículo, algo inédito en la historia moderna del béisbol. Su figura trasciende el deporte y se ha convertido en un icono global.
El peso de la fase formativa
Uno de los pilares del béisbol japonés es el torneo Koushien, el campeonato nacional de colegio de secundaria. Transmitido en directo a nivel nacional, congrega a millones de espectadores cada verano. Para los jugadores, llegar al estadio Koshien es un sueño equivalente a disputar una final mundialista. Allí se forjan futuros profesionales y se refuerza el vínculo cultural entre disciplina, esfuerzo y deporte.
Japón en el escenario mundial
En el Clásico Mundial de Béisbol 2023, Japón se coronó campeón al vencer a Estados Unidos en la final. El duelo entre Shohei Ohtani y Mike Trout, compañeros de equipo en MLB, fue un momento histórico que simbolizó la consolidación del país del sol naciente como potencia indiscutible del béisbol internacional. Si no has tenido la oportunidad de ir a ver un partido de “Yakyuu”, aún estás a tiempo.



