Soba(蕎麦)
El soba son fideos que se puede comer tanto fríos como calientes, siendo uno de los platos tradicionales de Japón con un significado especial en algunas ocasiones. Por ejemplo, se come en Nochevieja para acabar con las desgracias del año que acaba, ya que tiene la propiedad de cortarse fácilmente. También sirve para regalar a los vecinos cuando se muda a un nuevo barrio porque la palabra “soba” significa “cerca” en japonés.
Este alimento es harina de trigo sarraceno (o alforfón) y hasta antes del período Edo (1603-1868) no se consumía como fideo, sino como una papilla “soba-gaki”, o frito “sobayaki”. Actualmente el soba tiene un sabor simple, pero antes no tenía sabor. Era un alimento que ayudaba a mitigar el hambre porque a comparación del arroz o la harina de trigo, puede crecer en suelos áridos y cosecharse en 70 u 80 días. Es decir, se puede cosechar con seguridad dos veces al año, y con suerte, hasta tres veces.
El soba como lo conocemos hoy, se empezó a comer desde hace unos siglos, pero la salsa (tsuyu) con que se come este plato, era distinta a la actual. Aunque su ingrediente principal es la salsa de soja, hoy en día se usa como base el miso (pasta fermentada tradicional japonesa hecha de soja, sal marina y el hongo koji).
Si bien el soba se consideraba a menudo un alimento favorecido sobre todo en Edo, actual Tokio, a principios del periodo Edo el udon era en realidad más popular. A la gente de Edo le gustaba la combinación del udon (fideo japonés grueso, blanco y suave, elaborado con harina de trigo, agua y sal) y la salsa de soja, un plato introducido desde la región de Kansai, por lo que rápidamente se abrieron muchos puestos de udon en las calles de Edo causando un gran auge. Sin embargo, debido a que se requería tener un plato propio, trataron de convertir el soba en el plato representativo de Edo; por lo que, para competir con el udon, la salsa de miso fue sustituida por la de soja.
El soba comenzó a ganar popularidad a mediados del siglo XVIII y para entonces, había innumerables restaurantes de soba en Edo, mientras que el número de tiendas de udon había disminuido drásticamente.
Por Sanami Takahashi



