Herencias internacionales en Japón: cómo proteger y gestionar su patrimonio de forma eficaz

Introducción: 

Es un mundo cada vez más globalizado, es habitual que las personas acumulen patrimonio en distintos países o mantengan vínculos familiares transnacionales. El número de residentes extranjeros en Japón ha aumentado significativamente en los últimos años. En este contexto, las herencias internacionales (sucesiones con elementos extranjeros) se han convertido en un tema jurídico complejo que requiere un análisis cuidadoso y una planificación estratégica. La falta de conocimientos sobre las normas aplicables puede dar lugar a conflictos entre herederos, cargas fiscales inesperadas o incluso la pérdida de derechos hereditarios.

 

¿Qué es una herencia internacional?

Se habla de herencia internacional cuando existe al menos un elemento extranjero en la sucesión. Esto puede incluir, por ejemplo:

  • El fallecido tenía nacionalidad extranjera
  • El fallecido residía fuera de Japón
  • Los herederos viven en distintos países
  • Existen bienes situados en múltiples jurisdicciones

 

Ley aplicable a la sucesión:

Uno de los aspectos más importantes en una herencia internacional es determinar qué ley se aplica. 

 

En Japón, la regla general es que la sucesión se rige por la ley nacional del fallecido, conforme a lo establecido en la Ley de Derecho Internacional Privado de Japón. Esto significa que, por ejemplo:

  • Si el fallecido era mexicano → Se aplica la ley mexicana.
  • Si el fallecido era japonés → Se aplica la ley japonesa. 

Es decir, si el fallecido era mexicano, el tribunal japonés aplica la ley mexicana incluso si los herederos son japoneses y todos los bienes están en Japón. Si el fallecido era japonés, se aplica la ley japonesa incluso si todos los herederos son extranjeros y muchos bienes están situados en el extranjero.

Sin embargo, en la práctica, la situación puede complicarse por diversos factores.

(1) Reenvío

En sistemas como el español, donde existe un mecanismo que remite la ley aplicable a la ley de la residencia habitual del fallecido, es posible que, aun cuando el fallecido tenga nacionalidad extranjera, si su residencia se encontraba en Japón, finalmente se aplique la ley japonesa.

(2) Bienes inmuebles

En algunos casos, especialmente en relación con bienes inmuebles, puede aplicarse la ley del lugar donde se encuentra el bien. 

(3) Testamentos

La existencia de un testamento válido puede modificar la ley aplicable en algunas leyes.

 

Determinación de los herederos y sus derechos:

Dependiendo de la ley aplicable, la forma de determinar los herederos puede variar considerablemente. En el sistema japonés, el cónyuge y los hijos siempre son herederos. En ausencia de hijos, los padres o hermanos pueden heredar. Pero, las leyes de otros países tienen diferentes regulaciones. Estas diferencias pueden generar conflictos, especialmente cuando los herederos tienen expectativas basadas en ideas equivocadas sobre la ley aplicable. 

 

Aceptación o renuncia de la herencia:

En la ley japonesa, los herederos deben decidir si aceptan o renuncian a la herencia dentro de un plazo determinado (generalmente 3 meses desde que conocen el fallecimiento y su condición de herederos). En contextos internacionales, este plazo puede ser especialmente problemático, ya que los herederos pueden necesitar tiempo adicional para investigar activos en distintos países. Después de pasar este plazo no se puede solicitar renuncia a la herencia. Si las deudas del causante superan el valor de sus bienes, los herederos asumirán dichas deudas.

Es posible solicitar una extensión del plazo ante el tribunal japonés. Pero, esta extensión del plazo se debe solicitar también entre 3 meses desde que conocen el fallecimiento y su condición de herederos.

 

Fiscalidad de las herencias en Japón:

El impuesto sobre sucesiones en Japón es conocido por ser relativamente elevado en comparación con otros países. 

En Japón, es importante en primer lugar conocer las siguientes reglas básicas en materia de impuesto sobre sucesiones:

  1. Los bienes situados en Japón están sujetos al impuesto sobre sucesiones de Japón.
  2. Si el causante tenía su domicilio en Japón, se gravará su patrimonio a nivel mundial.
  3. En cuanto a los bienes situados en el extranjero, su sujeción al impuesto dependerá de diversos factores, tales como si el causante o los herederos han tenido domicilio en Japón durante los diez años anteriores al fallecimiento del causante, o si los herederos tienen nacionalidad japonesa, entre otros.

 

En las herencias internacionales, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en materia fiscal es el riesgo de doble imposición. Aunque Japón tiene tratados fiscales con algunos países, no siempre cubren completamente el impuesto sobre sucesiones.

 

Sistema de acreditación de la relación entre el fallecido y los herederos:
En Japón, el fallecimiento del causante y las relaciones familiares se acreditan mediante el registro familiar (koseki); el domicilio del causante y de los herederos, mediante el certificado de residencia (jūminhyō); y la autenticidad de la firma y el sello de los herederos, mediante el certificado de sello (inkan shōmeisho).

 

Sin embargo, en muchos otros países no existen sistemas equivalentes. Por ello, en los casos de herencias internacionales, es necesario buscar medios alternativos de acreditación conforme a los sistemas de certificación de cada país.

 

Por otra parte, también es necesario adaptar los documentos japoneses (como el koseki) a los requisitos probatorios de otros países. Por ejemplo, es habitual que los documentos como el koseki o el jūminhyō se presenten con una apostilla y acompañados de su correspondiente traducción. Asimismo, en algunos casos puede ser necesario que la traducción sea objeto de certificación notarial.

 

Estrategias para proteger su patrimonio

(1) Redacción de un testamento internacional:

Un testamento bien redactado puede, reducir conflictos, clarificar la voluntad de testador, facilitar los procedimientos. Es importante que el testamento sea válido en todas las jurisdicciones relevantes.

(2) Planificación fiscal:

La estructuración del patrimonio puede reducir la carga fiscal. 

(3) Comunicación con los herederos:

Una comunicación clara puede evitar malentendidos y conflictos futuros.

(4) Asesoramiento profesional:

La intervención de abogados especializados en sucesiones internacionales es clave para gestionar adecuadamente estos casos.

 

Conclusión

Las herencias internacionales en Japón presentan desafíos jurídicos y prácticos significativos. Sin embargo, con una planificación adecuada y el asesoramiento correcto, es posible proteger el patrimonio y garantizar una transición ordenada entre generaciones. 

 

Dada la complejidad de estos casos, es fundamental actuar con anticipación. La falta de preparación puede traducirse en costes elevados, tanto económicos como emocionales.

En definitiva, la herencia no es solo una cuestión de transmisión de bienes, sino también de responsabilidad y previsión. Una estrategia bien diseñada hoy puede marcar una gran diferencia para el futuro de su familia.