¿TOMAR MÁS AGUA ES SUFICIENTE?

LO QUE DEBES SABER PARA MANTENERTE BIEN HIDRATADO DURANTE EL VERANO EN JAPÓN

Cada verano ocurre lo mismo. Las temperaturas suben, la humedad se vuelve intensa y empezamos a escuchar recomendaciones por todas partes: “No salgas al mediodía”, “Ten cuidado con el golpe de calor” y la más repetida de todas: “Toma mucha agua”.

Es una recomendación correcta, pero también incompleta.

Hay una pregunta que pocas veces nos hacemos: ¿beber agua es lo mismo que estar bien hidratado?

La respuesta es no.

Beber agua es importante, pero no siempre es suficiente

Este es uno de los errores que observo con frecuencia.

Muchas personas salen con una botella de agua pensando que es suficiente. Sin embargo, después de pasar varias horas bajo el sol, realizar trabajos físicos o caminar largas distancias, pueden aparecer dolor de cabeza, cansancio, calambres o una sensación de agotamiento que muchas veces atribuimos únicamente al calor.

Lo que ocurre es que, al sudar, el cuerpo no pierde solamente agua,también pierde sodio y otros electrolitos que participan en funciones importantes como la contracción muscular y el equilibrio de los líquidos corporales.

Por eso, hidratarse no significa únicamente beber más, sino entender qué necesita nuestro cuerpo según cada situación.

El verano japonés pone a prueba nuestro cuerpo

Uno de los grandes protagonistas del verano japonés es la humedad. Cuando el aire está cargado de humedad, el sudor tarda más en evaporarse y al cuerpo le cuesta más liberar calor.

Por eso muchas personas sienten que el verano en Japón es diferente: no solo es la temperatura, sino esa sensación de calor «pesado» que puede agotar incluso antes de salir de casa.

La sed llega tarde

Uno de los errores más comunes es esperar a sentir sed para beber.

La sed es un mecanismo de defensa muy útil, pero no siempre aparece al inicio de la deshidratación. Cuando sentimos una sed intensa, el organismo ya ha comenzado a perder parte del agua que necesita para funcionar adecuadamente.

Durante los días de mucho calor, especialmente si trabajamos al aire libre, hacemos actividad física o pasamos largos periodos caminando, es recomendable beber líquidos de forma regular y no esperar a que el cuerpo nos lo pida.

Entonces, ¿cuánta agua debemos tomar?

Esta suele ser una de las preguntas mas comunes en consulta.

La realidad es que no existe una cantidad única que funcione para todas las personas. Las necesidades de agua cambian según la edad, el peso, la actividad física, el clima e incluso la alimentación.

En la práctica clínica, algunos profesionales utilizan como referencia una

estimación de 30 a 35 mL por kilogramo de peso corporal al día para calcular las necesidades aproximadas de líquidos en adultos sanos. Sin embargo, esta

cantidad debe adaptarse a factores como el clima, la actividad física y las pérdidas por sudor..

Más que enfocarnos únicamente en un número, es importante aprender a reconocer las señales de nuestro cuerpo.

¿Solo agua o también bebidas con electrolitos?

En Japón es muy común encontrar bebidas de rehidratación como parte de la vida diaria durante el verano.

Si nuestra actividad es tranquila y no hemos tenido una sudoración importante, el agua suele ser suficiente.

En cambio, las bebidas con electrolitos pueden ser útiles cuando existe sudoración intensa, ejercicio prolongado o exposición al calor durante varias horas, ya que ayudan a reponer parte de los minerales perdidos.

Sin embargo, no deben reemplazar al agua durante todo el día. Muchas contienen azúcar y fueron diseñadas para situaciones específicas.

La hidratación también se come 

Cuando pensamos en hidratación, normalmente imaginamos una botella de agua. Sin embargo, una parte importante del agua que consumimos también proviene de los alimentos.

Durante el verano, frutas como la sandía, el melón, el durazno y los cítricos, así como verduras como el pepino y el tomate, entre otras aportan agua, vitaminas y minerales.

A veces, una comida fresca y equilibrada también es una forma de ayudar a nuestro cuerpo a mantenerse hidratado.

Mi recomendación

En verano no solo pienses en “tomar agua”. Piensa en:

  1. Beber líquidos de manera constante durante el día. Sin esperar a tener sed.
  2. Consumir frutas y verduras ricas en
  3. Recuperar minerales cuando exista una sudoración
  4. Evitar pasar muchas horas sin beber

La hidratación es una herramienta simple pero fundamental para mantener nuestra energía, prevenir problemas relacionados con el calor y disfrutar del verano con mayor bienestar.

 

 

 

Por: Glaucia Paola García Meza
Licenciada en Nutrición y Dietética. Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFE), Perú.
Educadora Alimentaria (Shokuiku), Japón. Correo: glauciagarciam@gmail.com Facebook: Glaucia Garcia Nutricionista Instagram: glauciagarcianutricionista