La infancia es una etapa fundamental para construir hábitos que acompañarán a nuestros hijos durante toda la vida. En un entorno donde conviven diferentes costumbres alimentarias, horarios familiares exigentes y una amplia oferta de productos procesados, cuidar la alimentación infantil puede convertirse en un gran desafío.
Hablar de sobrepeso y obesidad infantil no significa centrarnos únicamente en el peso. Significa comprender qué necesita cada niño para crecer, desarrollarse y sentirse bien, tanto física como emocionalmente.
¿Qué son el sobrepeso y la obesidad infantil?
El sobrepeso y la obesidad se relacionan con una acumulación excesiva de grasa corporal que puede afectar la salud. Aunque están relacionados, no son exactamente lo mismo: la obesidad representa un grado mayor de exceso de grasa corporal y puede asociarse con mayores riesgos para la salud.
En los niños, la evaluación es diferente a la de los adultos porque están en constante crecimiento. Los profesionales pueden utilizar el índice de masa corporal (IMC), calculado a partir del peso y la estatura, y compararlo con referencias específicas para la edad y el sexo. También consideran la evolución de las curvas de crecimiento, los antecedentes familiares y otros aspectos de la salud.
Por eso, un número en la balanza no es suficiente para saber si un niño necesita atención. La valoración debe realizarla un profesional de salud.
¿Por qué puede ocurrir?
No existe una única causa. El crecimiento y el peso infantil están influenciados por varios factores que interactúan entre sí:
- Biológicos: genética, metabolismo, desarrollo y determinadas condiciones médicas o medicamentos.
- Alimentarios: disponibilidad de bebidas azucaradas, productos de alta densidad energética, porciones poco adecuadas y poca variedad de alimentos.
- Familiares y emocionales: rutinas, estrés, dificultades económicas, ansiedad o el uso frecuente de la comida como recompensa.
- Sociales y ambientales: horarios laborales, publicidad, acceso a alimentos saludables, espacios seguros para jugar y tiempo disponible para compartir en familia.
Por eso, el sobrepeso y la obesidad infantil no son simplemente consecuencia de comer demasiado o hacer poco ejercicio.
Pequeños hábitos que marcan la diferencia
La prevención comienza en casa. No se trata de buscar una alimentación perfecta, sino de construir hábitos saludables que puedan mantenerse en el tiempo.
- Ofrecer variedad: combinar verduras, frutas, legumbres, cereales, huevos, pescado, carnes y otras fuentes de proteínas.
- Priorizar el agua: ofrecerla habitualmente y reservar las bebidas azucaradas para ocasiones menos frecuentes.
- Respetar el hambre y la saciedad: permitir que el niño aprenda a reconocer cuándo tiene hambre y cuándo está satisfecho, sin obligarlo a terminar el plato.
- Moverse cada día: caminar, montar bicicleta, bailar, jugar al aire libre o practicar un deporte que disfrute. La OMS recomienda que los niños y adolescentes de 5 a 17 años realicen, en promedio, al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa.
- Cuidar el sueño: mantener horarios regulares y reducir las pantallas antes de dormir.
- Crear rutinas: compartir las comidas cuando sea posible y evitar comer habitualmente frente a las pantallas.
- Dar el ejemplo: los niños aprenden observando. Incorporar verduras, agua y movimiento como parte de la rutina familiar puede ser más efectivo que imponer reglas solamente al niño.
No es necesario cambiar todo de golpe. Elegir una o dos mejoras y mantenerlas puede ser un buen comienzo.
En casa evita imponer dietas restrictivas o eliminar grupos completos de alimentos tampoco utilices el ejercicio como castigo. Es preferible hablar de bienestar, energía y salud, y reconocer los esfuerzos de toda la familia. Consulta siempre con un profesional de la salud.
Cuidar sin juzgar
La prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad infantil son una responsabilidad compartida entre las familias, los profesionales de salud, las escuelas y la comunidad.
Cada niño crece a su propio ritmo. El objetivo es proteger su salud, favorecer su desarrollo y ayudarlo a construir una relación positiva con la comida y con su cuerpo. Acompañar con paciencia, respeto y cariño también es una forma esencial de cuidar su bienestar.
DATOS DE CONTACTO:
Glaucia Paola García Meza
Lic. Nutrición y Dietética. Universidad Femenina del Sagrado Corazón (UNIFE), Perú
Educadora Alimentaria (Shokuiku), Japón.
Correo: glauciagarciam@gmail.com
Facebook: Glaucia Garcia Nutricionista
Instagram: glauciagarcianutricionista
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