En medio del creciente problema de las viviendas desocupadas en Japón, la ciudad de Neyagawa, en la prefectura de Osaka, ha aprobado la implementación de un innovador “impuesto a viviendas vacías” (空き家税). Esta medida busca incentivar a los propietarios a dar uso, vender o demoler propiedades que permanecen sin habitar durante largos períodos.
La ordenanza fue aprobada por unanimidad en el consejo municipal el 9 de julio de 2026, y se espera que entre en vigor en el año fiscal 2029, una vez que obtenga la aprobación del Ministerio de Asuntos Internos.
¿En qué consiste el impuesto?
El nuevo impuesto estará dirigido a propietarios de viviendas que no estén siendo utilizadas dentro de toda la ciudad, lo que convierte a Neyagawa en el primer municipio de Japón en aplicar esta medida a nivel total.
Para determinar si una propiedad está vacía, se considerarán factores como:
- La falta de residencia registrada
- El bajo o nulo consumo de agua
- El estado general de uso de la vivienda
El monto del impuesto se calculará en función del tamaño del terreno y la construcción, aplicando una tasa del 35% sobre el valor base. Por ejemplo, una vivienda de madera de dos pisos con un terreno de 85 m² y una superficie total de 96 m² podría pagar aproximadamente 24.800 yenes al año.
Se estima que unas 6.400 propiedades estarán sujetas a este impuesto, generando una recaudación anual cercana a los 140 millones de yenes, fondos que serán destinados a medidas para combatir el problema de las viviendas vacías.
Un problema en crecimiento
Neyagawa, una ciudad dormitorio con alrededor de 220.000 habitantes, enfrenta desafíos comunes en Japón: el envejecimiento de la población, la disminución demográfica y la falta de terreno disponible para nuevas construcciones.
Esto ha provocado un aumento progresivo de viviendas abandonadas, lo que genera preocupaciones en términos de:
- Seguridad (riesgo de incendios o delitos)
- Deterioro del paisaje urbano
- Impacto negativo en el valor de las propiedades vecinas
Reacciones y expectativas
El alcalde de la ciudad, Keisuke Hirose, explicó que la medida busca “empujar a los propietarios a tomar decisiones responsables sobre sus propiedades”, promoviendo su uso adecuado o eliminación.
Expertos en el sector inmobiliario consideran que la iniciativa es significativa, ya que podría generar un cambio en la mentalidad de los propietarios. Sin embargo, también advierten que algunos podrían percibirlo como una penalización, por lo que será clave comunicar claramente el propósito del impuesto y el uso de los fondos recaudados.
¿Un modelo para el futuro?
Aunque Kyoto ya había aprobado una medida similar en zonas limitadas, el caso de Neyagawa es el primero en aplicarse a toda una ciudad. Esto podría marcar un precedente para que otras municipalidades adopten políticas similares en los próximos años.
Ante el aumento de viviendas vacías en todo el país, este tipo de iniciativas podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la planificación urbana y revitalizar comunidades.



