Este mes empezamos un nuevo ciclo con alegría y entusiasmo, pero también con expectativas y ansiedades para ese nuevo comienzo, llámese en la escuela o en un nuevo trabajo o en un nuevo proyecto. Al igual que las flores del cerezo, empiezan a despertar con pequeños botones y poco apoco van floreciendo. Así nosotros también podemos florecer y crecer.
Hoy me gustaría compartir contigo el libro de “Hábitos atómicos”, según el autor son pequeños cambios, con resultados extraordinarios.
El autor del libro, James Clear dice que un método sencillo y comprobado para construir hábitos buenos es aprender a desterrar los malos. Su libro nos recuerda lo que en algunas ocasiones he comentado, empezar con algo sencillo sin procrastinar y seguir haciéndolo hasta que se convierta en una costumbre, como una nueva serie de redes neuronales que con la repetición se afianzan y dan paso a un mejoramiento del rendimiento en la cotidianidad.
Cambiar algo en tu vida es difícil, pero nunca imposible
- Hazlo obvio
- Haz una lista de tus hábitos diarios, sean buenos o malos y hazte consciente de ellos.
- Identifica un hábito que ya exista y añade uno que desees. Por ejemplo: Antes de dormir, haré estiramientos.
- Empieza con algo pequeño y haz del ambiente tu aliado. Si quieres por ejemplo aprender a pintar, deja los pinceles en tu escritorio, a la vista y no guardados.
- Hazlo atractivo
- Ten tu ritual de motivación, empieza tu día como te gusta y prepárate antes del hábito, si vas a leer, prepara tu espacio; pon música tranquila y prepara tu té favorito.
- Imita a otras personas que ya tengan los hábitos que aspiras tener y empieza imitando.
- Construye una tentación, por ejemplo, haz ejercicio viendo tu serie favorita.
- Hazlo satisfactorio
- Satisfacción inmediata, agrega un pequeño premio a los hábitos que darán resultados a largo plazo, eso hará que tu cerebro quiera repetirlo.
- Haz un programa de lealtad para ti mismo; haz evidente la evitación. Por ejemplo, cada vez que hayas evitado una compra innecesaria, pon esa misma cantidad en tu cuenta de ahorros.
- Haz un historial de hábitos visible. Escribe en un cuaderno tus logros y siéntete contento y motivado para seguir.
- Hazlo fácil
- La regla de los 2 minutos. Empieza tu hábito solo por dos minutos, ve subiendo el tiempo día con día.
- Repetición, no perfección. La consistencia es la clave.
- Reduce la fricción. Si quieres comer más saludable, no tengas papas fritas o golosinas en la alacena.
- Automatiza siempre que puedas. Por ejemplo, pon una alarma cada vez que tengas que tomar agua o hacer alguna otra pequeña cosa.
Resumiendo
Ve una señal, ten un anhelo, recompénsate y obtén una respuesta satisfactoria.
“El éxito es el producto de nuestros hábitos cotidianos, no de transformaciones drásticas que se realizan una vez en la vida”



