El 1 de septiembre se conmemora en Japón el Día de la Prevención de Desastres (Bōsai no hi/防災の日), enmarcado dentro de la Semana de la Prevención de Desastres (del 30 de agosto al 5 de septiembre). Su propósito es fomentar la conciencia ciudadana, la autoayuda y la preparación ante sismos, tifones y otras catástrofes naturales frecuentes en el país. Establecida por el gabinete japonés en 1982, esta semana especial extiende las acciones gubernamentales y comunitarias más allá de un evento puntual de un solo día.
Durante estas fechas, todo el país, desde escuelas primarias hasta ministerios gubernamentales, realiza simulacros de evacuación a gran escala y revisa sus planes de emergencia. El país ejecuta una agenda intensiva de actividades divididas según el ámbito social:
Simulacros masivos a nivel nacional
- Simulacro del Gobierno Central: Encabezado por el Primer Ministro y el gabinete de ministros, quienes simulan la declaración de un estado de emergencia nacional y la instalación del Centro de Respuesta a Desastres.
- Simulacros escolares y laborales: Colegios, universidades y empresas privadas programan ensayos de evacuación, ejercicios de repliegue y pruebas de recuento de personal.
- Pruebas de la red de transporte: Líneas de trenes y metro realizan paradas temporales de prueba para verificar los protocolos de detención automática y evacuación de pasajeros en túneles.
Ferias, exposiciones y difusión comunitaria
- Feria de Tecnología Bōsai: Los municipios y centros comunitarios organizan exhibiciones con vehículos de rescate, simuladores de terremotos y carpas de humo para prácticas de evacuación en visibilidad nula.
- Exhibición de equipamiento y raciones: Supermercados y centros comerciales despliegan secciones especiales con alimentos liofilizados, baterías de larga duración, sanitarios portátiles y kits de primeros auxilios.
Verificación de sistemas de comunicación y redes de apoyo
- Prueba del servicio 171: Durante la semana se habilita el sistema de mensajería de voz de emergencia de NTT (Disaster Emergency Message Dial – 171) para que la población practique cómo dejar y escuchar mensajes sobre el estado de sus familiares.
- Activación de redes comunitarias (Jichikai): Las asociaciones de vecinos realizan censos de verificación para identificar a adultos mayores o personas con movilidad reducida que requerirán asistencia prioritaria en caso de evacuación real.
El origen de esta semana se remonta a dos eventos clave:
El Gran Terremoto de Kantō (1923): El 1 de septiembre de 1923, un sismo de magnitud 7.9 devastó la región de Tokyo y Yokohama, provocando incendios masivos y la pérdida de más de 100,000 vidas.
Inicio de la temporada de tifones: Históricamente, finales de agosto y principios de septiembre marcan el pico de la llegada de tifones e inundaciones en el archipiélago japonés.
En 1960, el gabinete de Japón instituyó formalmente el 1 de septiembre como día nacional de concienciación para recordar los riesgos naturales y fomentar la preparación individual y comunitaria.
A diferencia de otros países donde la gestión de desastres recae únicamente en los servicios de rescate, en Japón la cultura del Bōsai se apoya en tres pilares interconectados:
- Jiko-bosai (Autoayuda): Preparación individual y familiar.
- Kyōjo (Ayuda mutua): Apoyo comunitario entre vecinos y barrios.
- Kōjo (Ayuda pública): Intervención de autoridades, bomberos y Fuerzas de Autodefensa.
Para que una vivienda esté preparada ante terremotos, tifones o tsunamis, la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres de Japón recomienda:
Mochila de emergencia (Bōsai Bag)
Debe ubicarse cerca de la entrada o en un lugar de fácil acceso y contener provisiones básicas para 3 días:
- Agua potable (mínimo 3 litros por persona al día) y alimentos no perecederos.
- Botiquín de primeros auxilios y medicamentos personales.
- Linterna, radio a manivela y cargadores portátiles.
- Copias de documentos de identidad y dinero en efectivo en billetes pequeños/monedas.
- Calzado resistente, guantes de trabajo y manta térmica.
Seguridad en el hogar
- Fijación de muebles: Utilizar tirantes, soportes en L o almohadillas de gel antiderrapante para evitar la caída de armarios y estantes pesados.
- Mapeo de riesgos: Consultar el hazard map (mapa de riesgos de la municipalidad) para identificar zonas de inundación, deslizamientos de tierra y las rutas de evacuación más cercanas.
- Servicio de mensajes de emergencia: En Japón, la red telefónica habilita el número 171 (Disaster Emergency Message Dial) para registrar y escuchar estados de salud de familiares en caso de colapso de las líneas convencionales.
Por: Mateo Quiñones Madueño
Grad. en Comunicación por la Universidad de Lima
Becario del Programa Simpatizante Nikkei 2026 de JICA



