Con la llegada del solsticio de verano, previsto este año para el 21 de junio, Japón entra en el periodo de mayor intensidad de radiación ultravioleta del año. Este fenómeno está directamente relacionado con la posición del sol: durante estas fechas, el astro alcanza su punto más alto en el cielo, lo que incrementa significativamente la cantidad de rayos UV que llegan a la superficie.
Aunque junio coincide con la temporada de lluvias (tsuyu), caracterizada por días nublados y precipitaciones frecuentes, esto no elimina el riesgo. Por el contrario, cuando se presentan días despejados entre las lluvias, la radiación solar puede ser especialmente intensa. En regiones como Kanto, incluyendo Tokio, los índices UV suelen superar niveles considerados “muy altos”, lo que aumenta el riesgo de daños en la piel y los ojos.
La exposición excesiva a los rayos ultravioleta puede provocar quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel e incrementar el riesgo de cáncer cutáneo. Además, no solo la piel está en riesgo: los ojos también pueden verse afectados si no se protegen adecuadamente.
Especialistas recomiendan adoptar medidas preventivas antes de exponerse al sol. El uso de protector solar con alto factor de protección (SPF), ropa de manga larga con filtro UV y gafas de sol adecuadas son fundamentales. También se aconseja evitar la exposición prolongada durante las horas de mayor intensidad, generalmente entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde.
Otro punto importante es la reaplicación del protector solar, especialmente en verano, cuando el sudor puede reducir su efectividad. Asimismo, elegir ropa ligera pero con protección UV permite mantener el equilibrio entre cuidado de la piel y prevención del golpe de calor.
Cabe destacar que, aunque la radiación UV también cumple una función positiva al ayudar en la producción de vitamina D, el exceso resulta perjudicial. Por ello, la prevención es clave, especialmente en esta época del año en la que los niveles alcanzan su punto máximo.
En un contexto donde cada vez más personas están expuestas a condiciones climáticas extremas, tomar conciencia sobre los riesgos de la radiación UV y adoptar hábitos de protección se vuelve fundamental para cuidar la salud a corto y largo plazo.
Fuente: tenki.jp



