El último día de julio llega con un escenario climático severo en Japón. Este viernes 31, gran parte del país —desde la región de Kanto hasta Kyushu— estará bajo la influencia de un fuerte sistema de alta presión, provocando cielos despejados y un aumento significativo de las temperaturas.
Se espera que ciudades como Tokio, Nagoya y Kochi alcancen los 37 °C, mientras que Osaka, Hiroshima, Fukuoka y Kagoshima rondarán los 36 °C. Estas cifras no solo representan calor intenso, sino niveles que pueden igualar o incluso superar la temperatura corporal, lo que convierte la jornada en potencialmente peligrosa para la salud.
Desde las primeras horas del día, el ambiente será sofocante, y durante la tarde se podrían alcanzar niveles extremos que hacen riesgoso permanecer al aire libre por periodos prolongados. Las autoridades recomiendan evitar actividades físicas intensas, especialmente en las horas de mayor radiación solar.
Sin embargo, el panorama no será uniforme en todo el país. En regiones como Hokuriku, Tohoku y Hokkaido, la presencia de aire húmedo y sistemas frontales generará cielos nublados, lluvias y tormentas eléctricas. En algunas zonas se prevén precipitaciones intensas, con riesgo de inundaciones, crecida de ríos y deslizamientos de tierra.
Además, en el área de Kanto, el calor acumulado podría provocar inestabilidad atmosférica durante la tarde, generando lluvias localizadas y tormentas eléctricas, especialmente en zonas montañosas o interiores.
Prevención: clave ante el riesgo de golpe de calor
El riesgo de sufrir un golpe de calor será extremadamente alto, con alertas activas en múltiples prefecturas. Una de las estrategias más recomendadas es el “preenfriamiento” (pre-cooling), que consiste en enfriar el cuerpo antes de exponerse al calor.
Este método puede aplicarse de dos formas:
- Enfriamiento interno: consumir bebidas frías o “ice slurry” (mezcla semilíquida de bebida congelada), que ayuda a reducir la temperatura corporal de forma gradual.
- Enfriamiento externo: utilizar chalecos refrigerantes, aplicar compresas frías o sumergir manos y pies en agua entre 10 y 15 °C durante varios minutos.
Combinar ambos métodos puede ser altamente efectivo para prevenir el golpe de calor, especialmente en personas que deben trabajar o permanecer al aire libre.
La recomendación general es clara: hidratarse constantemente, evitar la exposición directa al sol, buscar lugares frescos y tomar descansos frecuentes. Japón enfrenta una jornada donde el calor no solo incomoda, sino que representa un riesgo real para la salud.
Aprendamos expresiones sobre el golpe de calor (熱中症 / néchūshō)



