En la gran mayoría de países latinos, suele ser muy común que cuando hay que tomar una decisión importante, solemos pensar en reuniones largas, debates intensos o discusiones donde gana quien habla más fuerte. En Japón, en cambio, existe una filosofía distinta para construir acuerdos: nemawashi.
Aunque el término suena complejo, su esencia es simple y poderosa: preparar el terreno antes de tomar una decisión pública. En vez de esperar al gran momento para presentar una idea, se conversa antes con las personas clave, se escuchan opiniones, se ajusta la propuesta y se llega al encuentro formal con el consenso prácticamente construido.
Más que una técnica empresarial, nemawashi es una forma inteligente de relacionarse, liderar y evitar conflictos innecesarios.
¿Qué significa realmente nemawashi?
Literalmente, nemawashi significa “remover alrededor de las raíces”. El concepto viene de la jardinería japonesa: antes de trasplantar un árbol, se trabaja cuidadosamente la tierra y las raíces para que el cambio no lo dañe. Luego esa imagen pasó al mundo organizacional y de negocios.
Aplicado a empresas o grupos humanos, significa hablar previamente con las personas involucradas antes de presentar una propuesta oficial. Así se detectan objeciones, se incorporan ideas y se reducen tensiones.
Diversos estudios sobre gestión japonesa describen nemawashi como un proceso informal de consulta y construcción de consenso previo a una decisión formal.
¿Cómo funciona en Japón?
Imaginemos que una persona quiere lanzar un nuevo proyecto dentro de una empresa japonesa. En lugar de presentarlo de frente en una reunión multitudinaria, se suele tener el siguiente abordaje:
1) Conversar primero con colegas clave.
2) Brindar opiniones de forma individual.
3) Ajustar detalles según las opiniones y recomendaciones recibidas.
4) Identificar resistencias antes del encuentro formal.
5) Llega a la reunión con apoyo previo construido.
Por eso, muchas reuniones en Japón no están diseñadas para debatir desde cero, sino para confirmar algo que ya fue trabajado antes.
Desde fuera, esto puede parecer lento. Pero especialistas señalan que ahorra tiempo después, porque evita bloqueos, choques internos y decisiones mal implementadas.
¿Por qué este concepto conecta con la comunidad Latina?
En Latinoamérica valoramos mucho la cercanía humana, las relaciones personales y la confianza. En ese sentido, nemawashi tiene mucho sentido para nuestra realidad.
¿Cuántas veces un proyecto fracasa no por ser una mala idea, sino porque nadie habló antes con las personas correctas? ¿Cuántas veces una reunión se vuelve una batalla de egos porque nadie preparó el terreno?
El enfoque japonés recuerda algo esencial: las decisiones no solo se toman con lógica, también con relaciones humanas.
Nemawashi en la vida cotidiana
Este concepto no sirve solo para grandes empresas. También puede aplicarse en contextos cotidianos:
- En el trabajo: Antes de presentar una propuesta a nuestros superiores, conversar con compañeros que serán impactados. Escuchar objeciones y mejorar la idea.
- En la familia: Antes de plantear una decisión sensible (mudanza, inversión, cambios familiares), conversa individualmente con quienes serán parte.
- En liderazgo: Un líder que escucha antes de imponer genera más compromiso que uno que solo ordena.
Nemawashi demuestra que una buena decisión empieza mucho antes de la reunión. Empieza en los pasillos, en las conversaciones honestas, en la escucha silenciosa y en la inteligencia emocional.
Para nuestra arraigada cultura latina, donde abundan talento, pasión e iniciativa, este concepto japonés puede ser una herramienta valiosa: menos choque, más estrategia; menos imposición, más construcción colectiva.
Porque a veces, antes de mover el árbol… primero hay que cuidar las raíces. Recordemos siempre esta idea siempre comunidad Latin-a.
Por: Adrián Marcos García
Comunicador Audiovisual de la Pontificia Universidad Católica del Perú



