El dinero en Japón: lo que todo latino debería saber para vivir sin estrés

Otra de las mayores sorpresas con las que tropezamos los latinos al llegar a Japón luego del idioma y de la comida, resulta ser en gran medida la forma como se maneja el dinero. Muchos de nosotros (llegados aquí provenientes de países acostumbrados a la flexibilidad, el gran uso del crédito y del “ya después vemos”), podemos sentir a Japón sumamente rígido. Por ello, cuanto más rápido entendamos el sistema de manejo del dinero aquí, podremos ahorrarnos mucho estrés.

A diferencia de muchos otros países, Japón sigue siendo un país felizmente apoyado en el efectivo. Muchos comercios pequeños, llámense clínicas, restaurantes, guarderías e incluso los dedicados a hacer trámites oficiales, solo aceptan pagos en efectivo. A primera impresión, hablando de un país de primer mundo, esto puede parecernos una clara contradicción y un retroceso a sus políticas adelantadas y desarrolladas que llevan años luz de ventajas de nuestros países latinoamericanos. Sin embargo, esto parte de una premisa corta, pero realmente cierta: “en Japón existe confianza social y baja tasa de criminalidad”. Aquí, llevar efectivo no es para nada algo peligroso.

Ahora bien, vayamos al otro extremo, usar los tantos mecanismos “simples” que ofrece cualquier banco, actividades tan básicas y sencillas para nosotros como abrir una cuenta bancaria, no siempre termina siendo tan inmediato. Este puede ser un proceso que, dependiendo de tu estado migratorio, la antigüedad en el país y tu nivel de japonés, puede incluso resultar complicado, aburrido y estresante. Existe el Japan Bank por ejemplo, donde el trámite suele ser más accesible para extranjeros, pero créeme, seguirá sintiéndose realmente agotador para cualquier latino viviendo aquí. A diferencia de muchos países latinoamericanos, en Japón no te ofrecen crédito fácilmente. Tener trabajo no garantiza la adquisición de una tarjeta. Aquí pesa mucho el historial y por supuesto tu estabilidad en el país. Por eso, muchos latinos empiezan con tarjetas prepagadas o débito, y poco a poco van construyendo confianza financiera. Parecido sucede con los impuestos; y es que aquí no te persigue para que declares tus impuestos, pero sí esperan que lo hagas. Si trabajas por tu cuenta con algún emprendimiento, debes aprender qué es la kakutei shinkoku 確定 申告 (declaración anual de impuestos). No es tan complicada como parece, y hacerlo bien te da tranquilidad y beneficios a largo plazo. Aquí se aprende a disfrutar sin miedo, pero sí con orden, se premia la planificación más no la ansiedad por dejarlo todo para el final.


Siendo así, nos queda entender que, el significado del dinero en Japón no es solo aprender números, sino cambiar la mentalidad: “orden, previsión y responsabilidad”. Cuando un latino logra ese equilibrio sin perder su alegría y espontaneidad, la vida en Japón se vuelve mucho más liviana.

Por Vanessa R. Aguinaga