El salario real en Japón volvió a registrar una caída en noviembre, acumulando once meses consecutivos de descenso, según informó el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar.
Los datos preliminares muestran que los ingresos ajustados por inflación disminuyeron un 2,8 % interanual, reflejando el impacto sostenido del aumento del costo de vida.
La encuesta oficial se realizó en unas 30.000 empresas de todo el país con al menos cinco trabajadores. En promedio, los empleados percibieron algo más de 310.000 yenes mensuales, incluyendo salario base y horas extras, lo que representa un incremento nominal del 0,5 % respecto al año anterior.
Este aumento marca el mes número 47 consecutivo de suba nominal, pero no logra compensar la inflación. El salario base, en particular, creció un 2 %, superando los 270.000 yenes, aunque el poder adquisitivo continúa debilitándose.


