Se prevé que solo 21 municipios de todo Japón participen en la implementación inicial de un sistema digital para la administración de vacunas, que comenzó en junio.
La iniciativa busca optimizar la gestión de los registros de vacunación y los procedimientos de facturación y pago, así como apoyar la investigación mediante la creación de una base de datos integral. El gobierno central tiene previsto implementar el sistema en todos los municipios para abril de 2028. Sin embargo, la complejidad para actualizar los sistemas y adaptar las operaciones de primera línea sugiere que su adopción generalizada podría demorar.
La iniciativa de digitalización comenzó cuando la Ley de Inmunización revisada entró en vigor en junio. Los residentes reciben avisos de vacunación a través del servicio en línea Mynaportal, administrado por el gobierno, y completan cuestionarios de detección previos a la vacunación en sus teléfonos inteligentes. Las instituciones médicas revisan los cuestionarios en tabletas o dispositivos similares, entrevistan a los pacientes sobre su salud, administran las vacunas y registran los historiales de vacunación.
El sistema permitirá a los residentes acceder a su historial de vacunación a lo largo de su vida y se espera que reduzca la carga administrativa asociada con la gestión de cuestionarios en papel. Las instituciones médicas podrán reducir el riesgo de errores de vacunación, mientras que el registro de un historial de vacunación completará automáticamente el proceso de solicitud de reembolso. Los municipios, por su parte, ya no tendrán que introducir manualmente los historiales de vacunación y ahorrarán en gastos de envío y reducirán su carga administrativa.
Una de las razones para implementar el sistema fue abordar los desafíos que puso de manifiesto la pandemia de COVID-19. Japón carecía de una base de datos capaz de respaldar evaluaciones rápidas y a largo plazo de la eficacia y seguridad de las vacunas. En consecuencia, la investigación y el análisis relacionados se basaban en gran medida en datos extranjeros. Mediante esta iniciativa de digitalización, el gobierno planea desarrollar una base de datos que permita realizar dichas evaluaciones en Japón.
Sin embargo, los municipios deben modificar sus sistemas actuales, mientras que las instituciones médicas necesitan adquirir los dispositivos necesarios y adaptarse a los nuevos procedimientos operativos. Además, muchas personas, en particular los adultos mayores, no están familiarizadas con los dispositivos digitales. Por lo tanto, el gobierno permite, por el momento, el uso de cuestionarios de detección en papel junto con el sistema digital.
Sin embargo, los trabajadores de primera línea han advertido que tener que operar simultáneamente sistemas digitales y en papel podría aumentar su carga administrativa. En las zonas rurales, en particular, algunos han expresado su preocupación de que los trabajadores sanitarios de mayor edad consideren los nuevos requisitos demasiado onerosos y se retiren por completo de los programas de vacunación. Los expertos instan al gobierno central a brindar un apoyo más amplio a los municipios e instituciones médicas para la implementación y a adoptar un enfoque cuidadoso y mesurado en el despliegue.



