El centro de Tokio vivió hoy jueves 28 de agosto un breve respiro después de once días consecutivos con temperaturas máximas por encima de los 35 °C. La influencia de un frente frío permitió que la temperatura bajara a 33 °C, lo que se sintió como un alivio en comparación con la intensa ola de calor que azotó a la capital.
Sin embargo, el alivio será de corta duración. Según la Agencia Meteorológica de Japón, a partir del viernes 29 las temperaturas volverán a subir y se espera que el último fin de semana de agosto esté marcado por un calor extremo en la región de Kanto. En Tokio se pronostican máximas de 37 °C, mientras que en zonas interiores como Maebashi (Gunma) o ciudades de Saitama podrían alcanzarse los 40 °C, un nivel peligrosamente cercano a la temperatura corporal.
De confirmarse, sería la primera vez que se registran temperaturas de 40 °C en Kanto a finales de agosto desde que existen datos comparables. Este fenómeno prolongaría la ola de calor que afecta al país desde mediados de mes y que, según los meteorólogos, podría extenderse hasta los primeros días de septiembre, antes de la llegada de un frente otoñal con lluvias.
Las autoridades advierten que el calor extremo puede provocar golpes de calor graves, especialmente en adultos mayores y niños, y llaman a la población a tomar medidas preventivas: mantenerse bien hidratado, evitar actividades al aire libre en las horas más calurosas, usar aire acondicionado y estar atentos a los avisos oficiales.


