El Partido Liberal Democrático (PLD), en el poder en Japón, está considerando incorporar el dominio del idioma japonés como requisito para obtener la residencia permanente, según fuentes cercanas al proceso. La propuesta también contempla la obligación de participar en un programa de integración comunitaria dirigido a facilitar la convivencia y adaptación de los residentes extranjeros.
Estas medidas formarían parte de un paquete de recomendaciones sobre políticas para ciudadanos extranjeros que será presentado al gobierno en las próximas semanas.
De acuerdo con la Agencia de Servicios de Inmigración, a fines de junio del año pasado Japón contaba con aproximadamente 3,95 millones de residentes extranjeros, de los cuales cerca del 24 % posee residencia permanente, una cifra que continúa en aumento.
Actualmente, los requisitos para acceder a la residencia permanente incluyen buena conducta, estabilidad económica y contribución al interés nacional. La propuesta del PLD surge tras reportes de dificultades en comunidades locales y trámites administrativos relacionadas con la falta de dominio del japonés por parte de algunos residentes.
La iniciativa se enmarca en la reforma de la Ley de Control de Inmigración, que entraría en vigor en abril de 2027 y que ya contempla la posible revocación del estatus de residente permanente en casos graves, como el impago intencional de impuestos.



