El verano en Japón puede ser muy intenso. Las altas temperaturas y la humedad aumentan el riesgo de sufrir un golpe de calor, una condición que puede afectar a cualquier persona si no se toman las precauciones necesarias.
Por eso, es importante conocer las señales de alerta y adoptar hábitos simples que pueden marcar la diferencia: mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y cuidar especialmente a niños, adultos mayores y personas con mayor riesgo.




