En la prefectura japonesa de Akita, los ataques de osos están fuera de control.
El gobernador, Suzuki Kenta, pidió ayuda a las Fuerzas de Autodefensa de Japón para capturar a los animales, tras registrarse dos muertes y más de 50 heridos desde abril.
Los osos se acercan cada vez más a zonas pobladas en busca de comida, y las autoridades locales aseguran que ya no
pueden manejar la situación por sí solas.
El Ministerio de Defensa confirmó que colaborará en las tareas de búsqueda y colocación de trampas.
Según el Ministerio del Medio Ambiente, los ataques de osos han dejado 10 muertos en todo Japón este año, la cifra más alta registrada hasta ahora.
