Fake news: Japón no creó un ministerio de deportaciones masivas

TOKIO: Afirmaciones falsas de que la nueva primera ministra de Japón ha creado un ministerio para las “deportaciones masivas” se han difundido ampliamente en internet, en medio de una oleada de desinformación sobre inmigración tras el buen desempeño de un partido de tendencia “Japón primero” en las elecciones a comienzos de este año.

Las declaraciones engañosas que circulan en X y Facebook —principalmente en inglés— aseguran que TAKAICHI Sanae, la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra de Japón, quien juró el cargo esta semana, pidió a Kimi Onoda dirigir dicho ministerio.

El martes, Onoda fue designada para varios puestos, principalmente como ministra de Seguridad Económica y ministra encargada de una “sociedad de convivencia ordenada y armoniosa con los ciudadanos extranjeros”.

Un departamento con el mismo nombre ya había sido creado bajo el predecesor de Takaichi, Shigeru Ishiba, aunque el nombramiento de un ministro del gabinete para supervisarlo es algo nuevo.

En una conferencia de prensa el miércoles, Onoda declaró que Japón “tratará con firmeza a los extranjeros que no cumplan las normas”, pero no hubo ninguna mención a deportaciones masivas.

“El uso inapropiado de diversos sistemas por parte de algunos residentes extranjeros, así como sus delitos y comportamientos indebidos, están causando ansiedad y una sensación de injusticia entre el pueblo japonés”, afirmó.

Los niveles de inmigración en Japón siguen siendo bajos en comparación con otras economías desarrolladas, pero debido al envejecimiento de la población, una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y la escasez de trabajadores en muchos sectores, el número de inmigrantes continúa aumentando.

El aumento de extranjeros —incluidos los turistas— fue un tema importante en la reciente elección del liderazgo del Partido Liberal Democrático (PLD) a comienzos de este mes, en la que Takaichi resultó ganadora antes de ser elegida primera ministra.

Takaichi acusó a extranjeros de patear a los ciervos en su ciudad natal de Nara.

Uno de los mensajes más difundidos en X afirmaba que Takaichi “juró el cargo y de inmediato creó un ministerio para las deportaciones masivas”, alcanzando más de nueve millones de visualizaciones.

Otro video difundido en Facebook afirmaba falsamente que el emperador de Japón había aprobado “el plan nacional de deportaciones”.

Las afirmaciones falsas también circularon en tailandés, alemán y español.

Esto ocurrió después de que el mes pasado se cancelara un programa japonés de intercambio cultural y social con cuatro países africanos, lo que provocó una avalancha de correos y llamadas de personas que, erróneamente, creyeron que se trataba de una nueva política migratoria.

Asimismo, el mes pasado, la ciudad de Kitakyushu recibió numerosas quejas tras difundirse falsos rumores de que planeaba ofrecer almuerzos escolares adaptados a los musulmanes.

En julio, el partido Sanseito, de tendencia antiinmigración, obtuvo buenos resultados en las elecciones a la Cámara Alta, aumentando su número de escaños de dos a quince. En la Cámara Baja cuenta con tres diputados.

Su programa político refleja el de otros movimientos populistas del mundo, arremetiendo contra el “elitismo” y el “globalismo”, y proclamando que “devolverá el poder al pueblo”.