LLegar a Japón como a cualquier país nuevo, supone comenzar a desvelar tus inquietudes por los primeros temas primordiales que nos embargan a todos los padres. Si vienes a trabajar, surge la inmediata preocupación ¿Quién puede cuidar a tus hijos?
Cuando llegamos a vivir a Tokio con mi hija de 1 año 7 meses, no conocíamos bien el sistema, así que empezamos a usar los pocos recursos que teníamos al alcance para investigarlo todo. De esta manera, al día de hoy que mi bebé tiene 2 años y 3 meses, quiero compartir con ustedes los pasos que seguí para que pueda asistir a una guardería (hoikuen) por si alguno se encuentra en la misma situación. Lo primero que hicimos fue empadronarnos en el municipio donde vivimos: esto se hace en la oficina del distrito (kuyakusho). Es fundamental hacerles saber que ya llegaste a vivir a Japón para así poder acceder a cualquier servicio público (incluyendo las guarderías). Después de esto, dirígete a la sección de asistencia infantil o apoyo a la crianza (Kosodate shien-ka) dentro del mismo ayuntamiento (municipalidad), allí te proporcionarán unos formularios de postulación y un listado de hoikuen disponibles cerca de donde resides (cabe acotar que la persona que me atendió fue muy amable teniendo en consideración que usé el traductor del celular para poder entendernos). Aunado a ello, te solicitan los siguientes documentos: Copia del juminhyo (certificado de residencia), Tarjetas de seguro médico, Certificado de ingresos y una Constancia de trabajo (en mi caso, como estoy en búsqueda, presenté una declaración jurada). Luego de hacer tu propia averiguación y descarte, puedes optar por varias opciones de guardería (en mi caso puse 3), lo mejor es visitar las que te interesan, o al menos revisar opiniones si no puedes ir presencialmente. Algo que no sabía es que el sistema te asigna un puntaje según tu situación: si trabajas, si estás criando sola a tu hijo, si tienes más hijos, presupuesto, etc. Este puntaje determina tus posibilidades de obtener una vacante, especialmente en las guarderías públicas, que suelen estar bastante solicitadas.
También hay guarderías pagadas y hasta internacionales, donde el personal se comunica en inglés. Debes tener en cuenta que hay un calendario oficial para las postulaciones, las principales son entre octubre y diciembre para comenzar en abril, pero también hay postulaciones mensuales si necesitas ingreso antes. A mí me respondieron que no había cupos libres hasta abril del próximo año. Siendo de ese modo, tuvimos que valorar otras opciones como guarderías privadas o sin licencia (ninka-gai hoikuen), que aceptan niños más facilmente, aunque el costo puede ser mayor. También tienes la posibilidad de solicitar a la municipalidad que te ayude con un porcentaje del pago de la guardería, esto varía mucho dependiendo de los ingresos familiares. Una vez aceptada mi hija en una guardería internacional, nos entrevistamos con la directora del hoikuen donde nos explicaron absolutamente todo en cuanto a horarios, comida, ropa y demás. Ahora sí, el proceso está completo.
Como verán, no es un proceso complicado, pero sí requiere paciencia y organización. Cada caso y situación es distinto. Si no sabes japonés, prepárate con antelación o pide ayuda. Lo importante es que hay opciones, y que poco a poco irás aprendiendo a desenvolverte con tus propios medios. Ver a mi hija adaptarse, jugar y aprender cada día, ha hecho que absolutamente todo valga la pena.

