Colegio José Gálvez llega a su centenario apostando por el programa japonés 5S

El Colegio Peruano Japonés José Gálvez cumplió cien años consolidándose como una institución emblemática. Actualmente, es el colegio de la comunidad nikkei con mayor antigüedad, de sus aulas han egresado varias generaciones que han recibido una educación basada en conocimientos, disciplina, valores tanto de la cultura japonesa como de la cultura peruana.

Fue fundado el 5 de mayo de 1926 bajo el nombre de Nihonjin Shougakkoum (Escuela Japonesa de Primaria del Callao), por migrantes japoneses residentes en el Callao. A lo largo de su historia, muy ligada a la migración japonesa al Perú, el colegio ha sabido adaptarse a distintos contextos, incluso durante la Segunda Guerra Mundial época en la que el funcionamiento de las instituciones japonesas en Perú fue gravemente afectado. Entre 1940 y 1942, muchos negocios japoneses fueron saqueados, propiedades confiscadas y escuelas cerradas; a fin de no ser clausurada, la institución educativa adoptó su actual nombre. En 1953, se renovaron las relaciones diplomáticas entre Perú y Japón, lo que permitió la fusión del colegio José Gálvez Egúsquiza con otra institución japonesa del centro histórico, el colegio particular Pedro Ruiz, inicialmente llamado Minato Gakuen.

Hacia el año 2002, la disminución del número de alumnos se convirtió en una preocupación, pero a pesar de la situación, la administración del colegio implementó un plan de reflotamiento para mejorar su oferta educativa. Es precisamente bajo esta coyuntura que llega el actual director Hénner Ortiz Jáuregui, a quién nos comenta: “Realmente estoy contentísimo de ser partícipe de las celebraciones de nuestro colegio José Gálvez, que cumple cien años. Nunca imaginé vivir este momento. Llegué al colegio en el año 2003, ya son más de 22 años. En ese momento el colegio atravesaba una pésima situación, al extremo de que ya habían acordado cerrarlo, pero felizmente la promotora del colegio, cuyos miembros son exalumnos —y son muchos—, por su identificación con la institución, acordaron mantenerlo. Hicieron una convocatoria para ver quién afrontaba la tarea de reflotar el colegio y tuve la suerte de quedarme. Tomamos una serie de medidas, elaboramos un plan de tratamiento, y con mucho esfuerzo lo hemos ido logrando poco a poco. Pensamos que el Colegio José Gálvez ha llegado a un punto muy expectante. Ahora hay un gran porvenir, hay mucha expectativa, a tal extremo que muchos otros colegios, incluso del Estado, lo cual me alegra mucho, están interesados en apoyar la propuesta de nuestro colegio que se inspira en la cultura japonesa, poniendo en práctica el programa de las 5S y la práctica de los valores. Eso nos está transformando, el gran reto ahora es mantenerlo y seguir adelante, y ojalá las fuerzas me acompañen y se me detenga la edad”

¿Puede explicarnos qué es el programa 5S?
Es un programa que viene de Japón, lo aplicaron en plena guerra mundial, juntamente con la propuesta de un señor Deming, que era norteamericano, el Círculo de Deming, y tiene que ver con la mejora continua. “Kaizen” significa mejora, y las leyes de educación también hablan de mejora de la calidad. Aquí tenemos la herramienta que viene de Japón y nos está dando buenos resultados.

Se llama “5S” porque se basa en 5 palabras que comienzan con “S”: 

Seiri (Clasificación): Separar lo necesario de lo innecesario y eliminar o desechar lo que no sirve. Ahora hay espacio y ordenas con criterios claros, para que no sea difícil encontrar las cosas, sino que facilite el trabajo.

Seiton (Orden): Organizar los elementos y herramientas necesarias de manera lógica para localizarlos, usarlos y devolverlos a su lugar rápidamente.

Seiso (Limpieza): Pero no solo limpiar una vez, sino mantenerlo limpio. Los alumnos del colegio hacen eso permanentemente, están limpiando, no ensucian sus espacios.

Seiketsu (Estandarización): Crear normas, controles visuales y procedimientos para mantener los tres primeros pasos de forma recurrente. Tiene que haber evidencias, saber en qué nivel estás. Esto es clave, porque después tienes que tomar ese nivel y comenzar nuevamente.

Shitsuke (Disciplina): Fomentar el compromiso continuo y el autocontrol del equipo para respetar las normas establecidas, convirtiéndolas en un hábito. Comparar el estándar anterior con el actual. Si no lo has superado, hay que investigar por qué, dónde están las fallas, para corregirlo. 

Mencionó que hay interés por parte de otras instituciones en el programa 5S, ¿están abiertos a compartirlo?

“Por supuesto, invitamos a todos los jóvenes y a los profesores que estén motivados a cambiar la situación de la educación en el Perú. Que vayan a nuestro colegio, les vamos a explicar todo lo que hemos aprendido”

Si hay alguien quien ha vivido y forma parte de la historia de José Gálvez es Rosa Higa: “Hablar del Centenario es hablar de mi propia historia. Aquí crecí, descubrí mis sueños y aprendí los valores que han guiado mi vida. Con los años regresé como docente y hoy tengo el privilegio de servir desde la Administración. Pocas personas tienen la oportunidad de vivir una misma institución desde tantas etapas de su vida, y eso lo agradezco profundamente. Ser parte de esta gran familia ha sido uno de los mayores regalos que la vida me ha dado. Mi mayor anhelo es seguir sirviendo con gratitud y compromiso, para que, cuando llegue el momento de dar un paso al costado, pueda decir con el corazón en paz que devolví, aunque sea en parte, todo lo que este colegio sembró en mí”.

Asimismo, el colegio José Gálvez es una institución que brinda oportunidades académicas y culturales a los estudiantes y actúa como puente entre Japón y Perú.

Compartimos imágenes de diferentes actividades realizadas con motivo del centenario del Colegio Peruano Japonés José Gálvez Egúsquiza.