La Agencia de Asuntos del Consumidor de Japón prepara un refuerzo de las regulaciones frente a tres tipos de problemas que se han vuelto cada vez más frecuentes: los “dark patterns”, las captaciones mediante redes sociales y el llamado “rescue business” o “レスキュー商法”, que aprovecha situaciones de emergencia para cobrar precios excesivos.
Un grupo de expertos de la agencia publicó un informe provisional con propuestas para fortalecer las normas.
¿Qué son los “dark patterns”?
Los llamados “dark patterns” son estrategias utilizadas en páginas web o aplicaciones para llevar al consumidor, sin que se dé cuenta, hacia contratos que pueden resultarle desfavorables.
Por ejemplo, una persona puede encontrar un suplemento que normalmente cuesta 10.000 yenes anunciado a un “precio especial”, acompañado de una cuenta regresiva que indica que quedan pocos minutos para aprovechar la oferta.
El consumidor puede pensar que está realizando una compra única, pero posteriormente descubrir que contrató una suscripción de cinco entregas, cuyo precio aumenta a partir de la segunda.
Además, información importante sobre la compra periódica puede aparecer en una zona poco visible de la página, mientras que el procedimiento para cancelar el contrato puede estar escondido dentro de los términos de uso o ser excesivamente complicado.
El informe propone prohibir prácticas como las cuentas regresivas falsas, las formas de mostrar información importante de manera difícil de entender y los procedimientos de cancelación excesivamente complicados.
Problemas con las captaciones a través de redes sociales
También se han producido problemas cuando una persona inicia una conversación mediante una aplicación de chat y, sin esperarlo, termina recibiendo una oferta de productos o servicios.
Un ejemplo presentado es el de una persona que buscó información sobre trabajos secundarios en internet y encontró un anuncio que prometía que cualquiera podía ganar dinero. Después de registrarse, comenzó a comunicarse mediante una aplicación de chat y recibió una solicitud para pagar 20.000 yenes por un manual.
Posteriormente descubrió que no se trataba de un trabajo secundario, sino de una propuesta de inversión. Cuando intentó cancelar, le dijeron que no podían devolverle el dinero.
También existen casos en los que se proporciona información falsa o en los que la persona comienza a conversar sin saber claramente quién está detrás de la cuenta y, antes de darse cuenta, la conversación se convierte en una promoción comercial.
Actualmente, las ventas por teléfono están sujetas a determinadas regulaciones, incluido el “cooling-off”, que permite cancelar determinados contratos dentro de los ocho días. Sin embargo, las conversaciones escritas mediante chats de redes sociales se consideran actualmente ventas a distancia y no están sujetas a las mismas reglas de captación ni al sistema de “cooling-off”.
El informe propone tratar determinadas captaciones inesperadas mediante chats de forma similar a las llamadas telefónicas. Entre las medidas planteadas están prohibir las explicaciones falsas, obligar a informar el nombre y el propósito comercial antes de comenzar la captación y permitir el “cooling-off” en determinados casos.
Cuidado con el “レスキュー商法”
El llamado “rescue business” aprovecha problemas repentinos que generan preocupación y hacen que las personas busquen rápidamente una solución en internet.
Un ejemplo es el de una persona cuyo inodoro se atascó. Al buscar ayuda en internet encontró un anuncio que indicaba un precio de “desde 390 yenes” y llamó para solicitar el servicio.
Sin embargo, finalmente recibió una factura de 550.000 yenes.
Según el informe, han aumentado los casos de empresas que utilizan anuncios con precios extremadamente bajos para atraer a personas que tienen una emergencia y posteriormente les cobran cantidades muy superiores sin una justificación razonable.
La Agencia de Asuntos del Consumidor considera que, en determinadas situaciones, aunque sea el propio consumidor quien haya llamado a la empresa para solicitar ayuda, el contrato puede estar sujeto a las normas de venta a domicilio y al “cooling-off”. Sin embargo, existen empresas que no aceptan la cancelación.
Por ello, el informe propone prohibir las prácticas de captación que anuncian precios bajos y posteriormente cobran cantidades elevadas sin una justificación razonable, además de aclarar cuándo el incumplimiento del “cooling-off” puede ser objeto de sanciones penales.
Se busca modificar la ley en 2027
La Agencia de Asuntos del Consumidor continuará trabajando en los detalles y tiene previsto buscar una modificación de la legislación durante la sesión ordinaria de la Dieta en 2027.
Todavía quedan cuestiones por definir, como qué tipos concretos de anuncios pueden considerarse ilegales, hasta dónde deberían llegar las regulaciones sobre los chats de redes sociales y qué cantidad podría considerarse un precio excesivamente elevado sin una justificación razonable en los servicios de emergencia.
Estos aspectos serían posteriormente aclarados mediante directrices y otras medidas.
¿Cómo podemos evitar ser víctimas?
Las autoridades recomiendan no tomar decisiones apresuradas cuando una página muestre cuentas regresivas o mensajes que generen sensación de urgencia. Antes de comprar, es importante comprobar cuidadosamente si se trata de una compra única o una suscripción y revisar toda la información disponible.
También se recomienda guardar mediante capturas de pantalla las condiciones del contrato, por si posteriormente surge algún problema.
En cuanto a las propuestas de ganar dinero mediante redes sociales, la recomendación es desconfiar especialmente de las promesas de obtener ganancias fáciles. No existen métodos con los que cualquiera pueda ganar dinero fácilmente sin riesgos.
Ante una emergencia doméstica, también conviene desconfiar de los anuncios que ofrecen precios extremadamente bajos. En determinadas situaciones puede ser útil consultar primero con el administrador del edificio o el propietario.
Si finalmente se produce un problema, se puede consultar con un Centro de Atención al Consumidor. En Japón, el número nacional 188 permite ponerse en contacto con estos servicios.
Los métodos utilizados por empresas malintencionadas pueden cambiar constantemente. Por eso, además de conocer las nuevas regulaciones, es importante utilizar internet con precaución y tomarse el tiempo necesario antes de aceptar un contrato.



