Con el paso del tiempo, las manos suelen mostrar signos visibles de envejecimiento como manchas, arrugas, resequedad y pérdida de elasticidad, especialmente a partir de los 40–45 años en adelante.
Estas alteraciones se deben principalmente a la exposición solar, los cambios hormonales, la hiperpigmentación y la predisposición genética.
Tratamientos estéticos que podrían ayudar a atenuar las manchas
Existen diferentes opciones que pueden combinarse según cada caso:
– Protección solar diaria: fundamental para prevenir nuevas manchas y evitar que se oscurezcan las existentes.
– Cremas despigmentantes: con activos como vitamina C, ácido fólico, ácido azelaico o retinol, que ayudan a aclarar, renovar e iluminar la piel.
– Exfoliantes y peelings químicos: eliminan células muertas, mejoran la textura y reducen progresivamente la pigmentación.
– Láser o luz pulsada (IPL): actúan directamente sobre el exceso de melanina, ayudando a aclarar manchas y unificar el tono.
– Microdermoabrasión: exfoliación mecánica suave que mejora la textura y luminosidad de las manos.
– Tratamiento con Plasma Pen: tecnología que estimula la regeneración de la piel, mejora su calidad y contribuye a atenuar manchas, arrugas finas y aspecto envejecido, favoreciendo un tono más uniforme y una piel más firme.
Con la combinación de los tratamientos ya mencionados y el uso de distintos cosméticos ayudarán a que cada vez las manchas vayan mejorando. Con un paquete de 5 a 6 sesiones verá notablemente los resultados.
Prevención y cuidado:
Mantener las manos hidratadas con cremas ricas en antioxidantes, aceites vegetales, ácido hialurónico, aloe vera o manteca de karité, junto con el uso constante de protector solar, es clave para retrasar el envejecimiento y la aparición de nuevas manchas.
Por Jessica N. Miyazaki Facebook: Jessy Estee



