El calor extremo sigue golpeando con fuerza a Japón y ya se considera un verdadero desastre.
Solo en la última semana, más de 10.000 personas fueron trasladadas a hospitales por golpes de calor, más del doble que la semana anterior.
La mayoría de los afectados son personas mayores de 65 años, pero también hay cientos de jóvenes y hasta niños pequeños entre los casos.
Llama la atención que casi la mitad de los incidentes ocurrieron dentro de las viviendas, lo que demuestra que el riesgo no está solo en la calle o al aire libre.
Las autoridades recomiendan medidas básicas pero claves: mantener el aire acondicionado encendido incluso de noche, hidratarse frecuentemente antes de tener sed y no confiar solo en la sensación corporal, que puede engañar sobre todo a las personas mayores.
Tokio, Aichi y Osaka son las zonas con más casos. Y la cifra total desde mayo ya supera las 28.000 personas, muy por encima del año pasado.
En estos días de calor extremo, cada precaución cuenta y puede salvar vidas.



