“VISA POR MATRIMONIO”, bajo la lupa de Inmigración 

Es necesario demostrar que el amor debe es real. Dos personas se conocen, se enamoran y deciden casarse; y creen que el camino más difícil ya quedó atrás. Sin embargo, para muchas parejas internacionales, el verdadero desafío comienza cuando presentan una solicitud de visa por matrimonio ante la Oficina de Inmigración de Japón.

Porque a partir de ese momento ya no basta con decir: “Nos amamos”. ahora es necesario demostrarlo; y es allí donde surge la pregunta que Inmigración intentará responder: ¿Estamos frente a una relación auténtica o frente a un matrimonio creado únicamente para obtener beneficios migratorios?

 

Cuando el oficial de Inmigración recibe los documentos:

Imagine que un funcionario recibe una carpeta con fotografías, mensajes, certificados, registros de viajes y explicaciones escritas. Ese funcionario nunca ha conocido a la pareja, no sabe cómo se conocieron, no conoce sus dificultades ni sus sacrificios, todo lo que sabe está dentro de esa carpeta.

 

Matrimonios falsos: 

Hace años, las solicitudes de visa por matrimonio eran mucho más simples.

Sin embargo, el aumento de matrimonios fraudulentos obligó a las autoridades a reforzar sus controles.

Hoy, obtener una visa por matrimonio no consiste únicamente en presentar un certificado de matrimonio.

Lo importante es demostrar que existe una relación real detrás de ese documento.

 

Qué busca inmigración: 

Más que buscar mentiras, Inmigración busca coherencia.

Por ejemplo: ¿Cómo se conocieron?, ¿Cuándo comenzó la relación?, ¿Cómo se comunicaban?, ¿Las familias conocen la relación?, ¿Por qué decidieron casarse?, ¿Cómo planean vivir juntos en Japón?

Las respuestas permiten reconstruir una historia que el funcionario nunca ha presenciado.

 

Situaciones que suelen generar dudas:

Estas circunstancias no significan un rechazo, pero normalmente generan una revisión más detallada:

  • Matrimonios celebrados poco tiempo después de conocerse.
  • Grandes diferencias de edad.
  • No compartir un idioma común.
  • Historial migratorio complicado.
  • Fechas o explicaciones contradictorias.

La duda más frecuente de Inmigración no aparece por falta de amor, aparece por falta de claridad.

 

Error más común:

Muchos problemas no ocurren porque la relación sea falsa.

Ocurren porque la historia fue mal explicada, fotografías sin contexto, fechas que no coinciden, viajes mal documentados y explicaciones demasiado breves. La pareja conoce perfectamente su historia, pero el expediente no siempre logra transmitirla, y  la Oficina de Inmigración solamente puede analizar aquello que está escrito y documentado.

 

Consejo:  

Antes de presentar una solicitud, pregúntese: Si una persona que jamás nos ha visto tuviera que entender nuestra relación únicamente leyendo nuestros documentos, ¿podría comprender claramente nuestra historia?

Si la respuesta no es un sí rotundo, probablemente existan aspectos que necesitan una mejor explicación porque finalmente, la visa por matrimonio no se aprueba únicamente por un certificado. Se aprueba cuando la Oficina de Inmigración logra comprender que detrás de ese certificado existe una relación auténtica. Es por eso que, bajo la lupa de Inmigración, cada detalle cuenta.

“La mayoría de los problemas no aparecen porque el matrimonio sea falso. Aparecen porque una historia verdadera no logró ser explicada de forma que Inmigración pudiera comprenderla correctamente.”

Marcos Nakashima
Consultor Internacional en Asuntos Migratorios y Empresariales en Japón