Japón enfrenta este 27 de agosto una situación meteorológica extremadamente inestable. Desde el norte hasta el oeste del país se han emitido sucesivas alertas por posibles tornados, mientras que la región de Hokuriku continúa afectada por lluvias récord.
En Ishikawa y Toyama permanece vigente una alerta especial por lluvias intensas de nivel 5, debido a las fuertes precipitaciones registradas en la región.
La inestabilidad atmosférica se debe a la combinación de aire cálido y húmedo que ingresa hacia un frente, aire frío en las capas superiores de la atmósfera y el aumento de las temperaturas durante el día. Estas condiciones favorecen el rápido desarrollo de grandes nubes de tormenta.
Incluso en lugares donde actualmente no está lloviendo, existe riesgo de que nubes de tormenta se desarrollen rápidamente y provoquen lluvias intensas, rayos, granizo y fuertes ráfagas de viento, incluidos posibles tornados.
Las autoridades meteorológicas recomiendan prestar atención a señales como un oscurecimiento repentino del cielo, la llegada de viento frío o el sonido de los truenos. Ante estos cambios, se aconseja trasladarse rápidamente al interior de un edificio resistente y permanecer protegido.
La situación continuará durante el 28 de agosto. Se esperan lluvias fuertes y muy fuertes acompañadas de actividad eléctrica en amplias zonas desde el norte hasta el oeste de Japón.
Especialmente en Hokuriku, donde ya se han registrado precipitaciones récord, las autoridades advierten que podrían producirse nuevos desastres aunque la lluvia disminuya temporalmente. Continúa el riesgo de desbordamiento de ríos, inundaciones y deslizamientos de tierra.
También en otras regiones del país, si las nubes de tormenta permanecen sobre una misma zona durante un período prolongado, las condiciones pueden deteriorarse rápidamente.
Las autoridades piden no confiarse aunque el tiempo esté despejado y recomiendan consultar continuamente el radar de lluvias y las últimas alertas y avisos meteorológicos.



