El Ministerio de Salud de Japón está considerando flexibilizar las condiciones para que los hogares monoparentales que reciben asistencia social puedan tener automóviles, especialmente cuando las familias con niños en edad preescolar necesitan vehículos para transportarlos a las guarderías.
El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social planea coordinarse con los gobiernos locales responsables de proporcionar prestaciones sociales y otro tipo de asistencia, y tomar una decisión final posiblemente antes de que termine el año.
Según el sistema actual, los beneficiarios de la asistencia social generalmente no pueden poseer automóviles, excepto en casos como cuando las personas con discapacidades o aquellas que tienen dificultades para usar el transporte público los utilizan para ir al trabajo o a las visitas al hospital.
Los hogares monoparentales pueden tener dificultades para conciliar la crianza de los hijos y las responsabilidades laborales. En algunos casos, no poder usar un automóvil limita sus opciones laborales o impide que los padres trabajen suficientes horas, lo que se considera un factor que obstaculiza su independencia económica.
La revisión operativa prevista contempla casos en zonas donde la falta de un automóvil afecta la crianza de los hijos o el trabajo, y donde los padres no pueden pedir a familiares que lleven a los niños a la guardería. El ministerio está considerando permitir la propiedad de automóviles con la condición de que su uso para dichos trayectos, en lugar del transporte público, genere mayores ingresos. Sin embargo, se prevé que se excluya a los hogares que, según se considera, pueden arreglárselas utilizando el transporte público, como en las zonas urbanas.
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