Las zonas afectadas por el terremoto de Kumamoto volvieron a registrar temperaturas extremadamente altas este jueves 20 de agosto. Desde las primeras horas de la mañana, algunas localidades ya habían superado los 35 °C, mientras las autoridades piden extremar las medidas para prevenir el golpe de calor, especialmente durante las tareas de limpieza y recuperación.
El terremoto de magnitud 7,1, ocurrido el pasado 28 de julio en la región de Kumamoto, provocó intensos daños en distintas zonas de la prefectura y alcanzó una intensidad sísmica máxima de 7 en Uto y Hikawa.
Temperaturas superiores a 35 °C desde la mañana
Según la Agencia Meteorológica de Japón, Kumamoto permanece bajo la influencia de un sistema de alta presión, con cielos mayormente despejados y un rápido aumento de las temperaturas.
Hasta las 11:00, las temperaturas máximas habían alcanzado:
- 36,0 °C en Ushibuka, ciudad de Amakusa.
- 35,7 °C en Yatsushiro.
- 34,7 °C en la ciudad de Kumamoto.
- 34,3 °C en Uto y Kōsa.
Se espera que las temperaturas continúen aumentando durante la tarde. La previsión indica máximas de alrededor de 37 °C en Kumamoto y 35 °C en Hitoyoshi.
Debido al riesgo extremadamente alto de golpe de calor, la prefectura de Kumamoto se encuentra bajo una alerta por golpe de calor.
Precaución durante las tareas de recuperación
Las autoridades recomiendan que las personas que participan en tareas de limpieza, reparación y recuperación después del terremoto realicen descansos periódicos y establezcan horarios para beber agua y reponer sales minerales, por ejemplo, cada 20 a 30 minutos.
También es importante prestar especial atención a personas mayores y niños, que presentan un mayor riesgo de sufrir problemas relacionados con el calor. Las personas que se encuentren trabajando o realizando tareas físicas deben evitar sobreexigirse y buscar lugares frescos para descansar.
También existe riesgo de lluvias intensas por la tarde
El calor no será el único riesgo meteorológico. Durante la tarde, la combinación de aire húmedo y el aumento de las temperaturas podría provocar el desarrollo de nubes de tormenta de manera localizada.
Existe la posibilidad de que se produzcan lluvias extremadamente intensas de hasta 50 milímetros por hora en algunas zonas.
Las autoridades piden prestar atención a posibles deslizamientos de tierra e inundaciones en zonas bajas, especialmente en áreas que ya fueron afectadas por el terremoto y donde el terreno o las estructuras pueden encontrarse debilitados.
Continúa la actividad sísmica
La Agencia Meteorológica de Japón también señala que, aunque el número de terremotos está disminuyendo gradualmente, la actividad sísmica continúa siendo elevada.
Por este motivo, se recomienda mantener la precaución durante aproximadamente uno o dos meses ante la posibilidad de nuevos terremotos que puedan alcanzar una intensidad máxima de 5弱 (5 inferior) o superior.
En las zonas afectadas, la combinación de terremotos, calor extremo y posibles lluvias intensas aumenta las dificultades para las personas que continúan trabajando en la recuperación de sus viviendas y comunidades



