Tras el terremoto del 6 de enero que afectó a Tottori y Shimane, varias zonas de la prefectura de Tottori continúan sin agua potable debido a la turbidez de las fuentes subterráneas. Las autoridades distribuyen agua mediante camiones cisterna, aunque aún no hay una fecha definida para el restablecimiento total del servicio.
Luego del sismo que alcanzó una intensidad máxima de 5+ en la escala japonesa, se detectó turbidez en las aguas subterráneas de Hoki Town, principal fuente de abastecimiento de Nanbu Town. Como medida preventiva, el suministro fue suspendido desde la tarde del día 6 para cerca de 1.100 hogares.
Desde la mañana del día 7, camiones cisterna comenzaron a distribuir agua potable en distintos puntos, donde vecinos acudieron con recipientes para abastecerse. Las autoridades recordaron que el corte se realizó de manera anticipada para evitar una interrupción prolongada, como ocurrió durante el terremoto del año 2000.
El servicio se restablecerá una vez que la turbidez desaparezca, aunque por el momento no hay un cronograma definido. La distribución de agua continuará al menos hasta el día 8.
En paralelo, autoridades locales inspeccionaron zonas afectadas por deslizamientos de tierra y reforzaron medidas de prevención ante posibles réplicas. Hasta ahora, se han reportado 11 personas heridas en cuatro prefecturas del oeste de Japón.



