El tifón número 24, que ha seguido una trayectoria poco habitual cerca de Okinawa, podría convertirse en una depresión tropical el 7 de septiembre. Sin embargo, las autoridades meteorológicas advierten que esto no significa que el peligro haya desaparecido.
Aunque pierda la categoría de tifón, el sistema podría acercarse nuevamente al archipiélago japonés alrededor del 9 y 10 de septiembre, llevando aire cálido y húmedo que podría intensificar las lluvias.
Una trayectoria poco habitual
A las 18:00 del 6 de septiembre, el tifón 24 se encontraba aproximadamente 60 kilómetros al oeste de Minamidaitōjima, avanzando hacia el este.
El sistema se alejó de Okinawa y Amami, aunque algunas zonas continuaban dentro de su área de vientos fuertes.
El tifón se formó el 1 de septiembre al sur de Japón y posteriormente se acercó a Okinawa y Amami. Después avanzó hacia el mar de China Oriental, antes de cambiar nuevamente de dirección y regresar hacia Okinawa.
Su trayectoria llegó a describir prácticamente una vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj, algo poco habitual.
Convertirse en depresión tropical no significa que desaparezca el peligro
La principal preocupación está en lo que pueda ocurrir después de su debilitamiento.
El sistema podría continuar desplazándose hacia el norte y acercarse al archipiélago japonés alrededor del 9 o 10 de septiembre.
Aunque ya no sea considerado un tifón, una depresión tropical puede transportar grandes cantidades de aire cálido y húmedo.
Ese aire podría interactuar con el frente de lluvias de otoño que permanece cerca de la costa del Pacífico de Honshu, aumentando la posibilidad de tormentas y lluvias intensas en diferentes regiones.
Además, algunas zonas de Japón ya presentan un mayor riesgo de deslizamientos de tierra y otros desastres relacionados con las lluvias debido a las precipitaciones anteriores.
Es importante prepararse con anticipación
Ante la posibilidad de nuevas lluvias intensas, se recomienda:
- Revisar con anticipación las rutas y lugares de evacuación y tener más de una alternativa.
- Preparar una mochila de emergencia que pueda transportarse fácilmente.
- Tener agua y alimentos preparados ante posibles interrupciones de los servicios básicos.
- Preparar calzado cómodo y seguro para una eventual evacuación.
- Limpiar desagües, canaletas y alcantarillas para facilitar el drenaje del agua.
- Evitar rutas cercanas a ríos, zonas inundables o pendientes inestables durante lluvias intensas.
- Mantenerse atento a las últimas alertas meteorológicas y órdenes de evacuación.
La evolución de este sistema puede cambiar rápidamente. Por ello, aunque el tifón 24 se debilite y se convierta en depresión tropical, no se debe bajar la guardia ante el riesgo de lluvias intensas entre el 9 y 10 de septiembre.



