Las lluvias torrenciales que cayeron entre el 22 y 23 de septiembre en la región de Noto, en la prefectura de Ishikawa, han dejado un saldo de siete muertos y seis personas desaparecidas. La fuerte precipitación provocó el desbordamiento de ríos y deslizamientos de tierra, afectando a comunidades que ya estaban en proceso de recuperación tras el terremoto del 1 de enero de 2024.
En el pueblo de Futegawa, un río desbordado arrastró cuatro viviendas, y los equipos de rescate, compuestos por más de 400 efectivos de la policía, bomberos y las Fuerzas de Autodefensa, siguen trabajando intensamente para localizar a los desaparecidos. En la ciudad de Wajima, unas 140 viviendas temporales, construidas para los afectados por el terremoto, quedaron inundadas por el desbordamiento de un río cercano. A pesar de estos daños, los esfuerzos de las autoridades locales se han intensificado para restaurar rápidamente los servicios esenciales y brindar asistencia.
Los trabajos de rescate también se han concentrado en zonas como el túnel de Nakaya, donde diez personas fueron evacuadas tras un deslizamiento de tierra. Lamentablemente, dos de ellas fueron confirmadas muertas, pero el rescate oportuno evitó mayores tragedias.
Además, las autoridades han informado que las carreteras afectadas están siendo despejadas, reduciendo el número de comunidades aisladas de 115 a 56. Los suministros básicos, como arroz y baños portátiles, están siendo distribuidos en los refugios de Suzu y Wajima, donde se han reportado carencias. Con el clima mejorando, se espera que las operaciones de rescate y recuperación continúen avanzando con mayor eficiencia en los próximos días, mostrando la fortaleza y resiliencia de las comunidades afectadas.
Fuente: NHK Por Satoshi Waku Beca Simpatizante Nikkei - JICA Correo: eswc500@gmail.com Instagram: @satoshi.waku