Infecciones transmitidas de madre a hijo

母子感染 Boshi Kansen
Conocidas como infecciones verticales, se refieren a la transmisión de bacterias, virus o parásitos que la madre infectada pasa a su bebé durante el embarazo (妊娠 ninshin), parto (分娩 bunben) o lactancia (母乳 bonyuu). Tener una infección no significa estar enfermo. Muchas personas son portadoras (キャリャ kyarya) de virus o bacterias y no presentan ningún síntoma o los presentan sólo ocasionalmente (Ej: VIH, Herpes genital 性器ヘルペス seiki herupesu).
El tipo de infección y el momento en que se transmite determinan el daño que el niño puede sufrir. Para evitar la transmisión de infecciones verticales, lo mejor es realizar los exámenes pertinentes y diagnosticar infecciones que podrían afectar a su bebé. Puede hacerse los exámenes antes de quedar embarazada o durante el embarazo. En Japón -con algunas variantes según el hospital- las embarazadas que acuden al control prenatal se hacen los siguientes exámenes para descartar enfermedades infecciosas (感染症検査 kansenshou kensa):

 

Hepatitis tipo B y Hepatitis tipo C (B型肝炎 bi-gata kan en, C型肝炎 ci-gata kan en)

Los bebés que nacen infectados suelen no tener síntomas. Sin embargo, en el futuro pueden sufrir de hepatitis, cirrosis hepática (肝硬変 kankouhen) y cáncer de hígado (肝がん kangan) Aunque raro, es posible que un bebé infectado con virus de hepatitis desarrolle hepatitis severa (重症肝炎 juushou kan en) durante el primer año de vida.

 

Infección por el Virus HTLV-1 (Virus Linfotrópico T Humano-Tipo 1)

La infección es endémica en Japón. Se transmite a través de la lactancia materna. El recién nacido infectado normalmente no presenta síntomas. Según las investigaciones, después de los 40 años, aproximadamente 1 de cada 1000 personas infectadas por el virus desarrollará leucemia de las células T adultas (LCTA), mielopatía asociada al virus HTLV-1, paraparesia espástica etc. La madre infectada puede optar por la lactancia artificial, congelar la leche materna antes de dársela al bebé (esto elimina los virus) y no amamantar por más de 6 meses.

 

Infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)

Una madre VIH positiva puede infectar al bebé durante el embarazo, parto o lactancia. Los antirretrovirales (抗ウイルス剤 kou uirusu zai) pueden evitar que el virus pase al bebé. El parto por cesárea (帝王切開 teiousekkai) reduce el riesgo de infección en el parto. El uso exclusivo de leche maternizada en polvo en vez de leche materna, evita la infección durante la lactancia.

 

Rubéola (風疹 fuushin)

Cuando una mujer que no ha sido vacunada contra la rubéola se contagia durante el embarazo, el bebé es afectado por el virus y como consecuencia puede sufrir de sordera total o parcial, discapacidad visual y enfermedad cardíaca congénita (先天性心疾患 sentensei shin shikkan).

 

Sífilis (梅毒 baidoku)

La sífilis es una enfermedad curable cuando se diagnostica a tiempo. La infección del bebé durante el embarazo puede causar trastornos neurológicos, de los huesos, etc. (sífilis congénita 先天梅毒 senten baidoku).

 

Infección genital por Clamidia (性器クラミジア seiki kuramijya)

Esta enfermedad de transmisión sexual generalmente presenta pocos síntomas en las mujeres y casi ninguno en los hombres. Sin embargo, puede causar conjuntivitis (結膜炎 ketsumakuen) y neumonía (肺炎 haien) en el recién nacido.

 

Infección por Estreptococos del grupo B (B群溶血性レンサ球菌GBS)

Es una infección bacteriana que puede causar neumonía, meningitis (髄膜炎 zuimakuen), infección generalizada sepsis (敗血症 haiketsushou) y otras infecciones peligrosas en el recién nacido.

 

Por: Lourdes Herrera Cadillo
Lic. En Obstetricia U.N.M. San Marcos (Lima, Perú)
Maestría y Doctorado en Ciencias de la salud Universidad de Hiroshima. Profesora Asociada, Escuela Universitaria de Enfermería Internacional, Cruz Roja Japonesa, Kyushu.
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